VAYA PAR DE…
Me despierto y en seguida me doy cuenta de que no estoy solo en la cama. Vayamos por partes, seamos lógicos. Apliquemos sistemas deductivos a nuestra situación. Primero de todo: ¿Quién está en mi cama?¿Es alguien conocido? Veamos…¡¡Joder!! ¡¡Qué pedazo de tet…!! No, definitivamente no es alguien que yo conozca. Yo nunca olvido…una cara. Segundo: ¿Es esta mi cama? Umm, mullida, más de dos metros de ancho, sábanas de algún tejido así como resbaladizo…¡Ahí van…! Toda la sábana al suelo ¡Pero que pedazo de tet…! No, definitivamente tampoco es mi cama. Es más, el ambiente huele como a limpio y nuevo y no alcanzo a ver la pared del fondo, así que tampoco debe de ser mi habitación, ya que estamos. Perspicaz y brillante que es uno.
Tercero ¿Dónde demonios me acosté yo anoche para haber aparecido aquí? Recapitulemos; cené pizza fría del día anterior, abrí los libros, los volví a cerrar, me puse a ver el Buenafuente, me bebí…un vaso de agua, la leche lleva caducada desde que se casaron los príncipes, de España, y la botella de güisqui tuvo algo dentro por última vez allá por las Olimpiadas, de Barcelona. Y luego me acosté. En mi cama. En mi casa. Y definitivamente estaba solo (¡joder que tet…!) En fin, que la deducción no me había servido de mucho y algo había que hacer. Así que me levanté con mucho cuidado para no despertarla(¡joder que…!) y me fui al baño. Sí, claro, ya sé que en las películas no hacen eso nada más levantarse, pero yo si no voy al baño, pues como que no soy persona. No creo que haga falta decir que aquella especie de piscina municipal reluciente con jacuzzi incorporado no tenía demasiado que ver con lo que hay en mi casa. Mejor no entro en detalles de cómo es el de mi leonera que aún no he desayunado.
Volví a la habitación de la cama, miré al monumento que aún dormía y…¡pero vaya par de dom…! ¡pero que todo lo demás! ¿No se resfriaría la pobrecita?. Había que actuar con decisión, tomar el toro por los cuernos y la chica por las…¡Uy! ¡Que me despisto! ¿Por donde iba? ¡Ah, sí! Determinación ante todo.
Así que me metí otra vez en la cama y decidí que no eran aún horas de levantarse. Vamos hombre, en una suite de hotel, con una tía buena en la cama y sábanas de raso me iba despertar yo del sueño ahora…
Porfa, mami, 5 minutos más…
Tercero ¿Dónde demonios me acosté yo anoche para haber aparecido aquí? Recapitulemos; cené pizza fría del día anterior, abrí los libros, los volví a cerrar, me puse a ver el Buenafuente, me bebí…un vaso de agua, la leche lleva caducada desde que se casaron los príncipes, de España, y la botella de güisqui tuvo algo dentro por última vez allá por las Olimpiadas, de Barcelona. Y luego me acosté. En mi cama. En mi casa. Y definitivamente estaba solo (¡joder que tet…!) En fin, que la deducción no me había servido de mucho y algo había que hacer. Así que me levanté con mucho cuidado para no despertarla(¡joder que…!) y me fui al baño. Sí, claro, ya sé que en las películas no hacen eso nada más levantarse, pero yo si no voy al baño, pues como que no soy persona. No creo que haga falta decir que aquella especie de piscina municipal reluciente con jacuzzi incorporado no tenía demasiado que ver con lo que hay en mi casa. Mejor no entro en detalles de cómo es el de mi leonera que aún no he desayunado.
Volví a la habitación de la cama, miré al monumento que aún dormía y…¡pero vaya par de dom…! ¡pero que todo lo demás! ¿No se resfriaría la pobrecita?. Había que actuar con decisión, tomar el toro por los cuernos y la chica por las…¡Uy! ¡Que me despisto! ¿Por donde iba? ¡Ah, sí! Determinación ante todo.
Así que me metí otra vez en la cama y decidí que no eran aún horas de levantarse. Vamos hombre, en una suite de hotel, con una tía buena en la cama y sábanas de raso me iba despertar yo del sueño ahora…
Porfa, mami, 5 minutos más…

3 Comments:
Son esas cosas que solo pasan en suenos!
Ala! a sonar!
HO SOMMIO 7 DIES A LA SETMANA. LA MEVA ES ROSSA. I LA TEVA?
Qué cosas más raras te pasan en una cama.
Qué bien que soñar es gratis!
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