ETIQUETAS
Cuando nací, por lo visto fui un integrante del baby-boom, así que al llegar a la edad escolar no había suficientes plazas en la escuela pública para que todos pudiésemos acceder a ella. Llegué a la adolescencia y me afiliaron a la generación X. O sea, que no tenía ideales y era conformista con la sociedad que me rodeaba. Sin embargo recuerdo perfectamente haber estado en contra de la reforma educativa que se les venía encima a los más jóvenes y que defendí esas ideas en los despachos, las aulas y en último término en la calle. Recién titulado descubrí que era un JASP (Joven Aunque Sobradamente Preparado) y que por eso podía ser despreciativo con mis ancianos empleadores. Eso sí, aunque preparado, como era joven y no tenía experiencia laboral previa, no había anciano empleador al que despreciar. Ahora he llegado a la treintena, tengo una sólida formación, hablo varios idiomas con soltura y he adquirido a lo largo de los años una amplia experiencia. Pero no gano lo suficiente para pagar una hipoteca o mantener una familia. Parece ser que me he convertido en un GP (Guapo Pobre) y por lo tanto ganar, no puedo ganar más, pero puedo disfrutar de mi estatus con estilo y buena salud. Por favor ¡no más siglas ni etiquetas en los años que me queden!

2 Comments:
Pues mira, yo fuí un GEPIP (Gilipollas que ha Estudiado Para Ir a al Paro), y te aseguro que dolía no tener pasta, pero ahora soy GIJOPIC (GIlipollas JOdido Por Ir al Curro)y añoro los años de la Universidad cada día a cada hora y a cada mujer que veo. Hasta añoro ser GEPIP.
Supongo que lo que añoramos es simplemente ser jovenes.
Aunque su autor no lo mencione, fué publicado en La Vanguardia este mes!!
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