.comment-link {margin-left:.6em;}

RAT

A veces tengo ganas de decir algo y otras veces de callarme. Y cuando ni hablo ni callo, me encuentro conmigo aquí.

Nombre:

12.2.05

EL CAMINO DE SANTIAGO – Viaje a Sarria-

Hora y media de tren borreguero, ya sólo me quedan doce hasta la estación de Sarria ¡yupii!. Si va a ser verdad que ya no tengo edad para estas cosas. Me da en la nariz que este viaje va ser muy pero que muy largo. En fin, dentro de nuestro maravilloso compartimiento de seis personas, a parte de mi compañero de fatigas hay 3 enfermeras de vacaciones y un tipo que está totalmente alienado escuchando música y leyendo a Bukowski ¿Habrá suerte y todo esto acabará en orgía ferroviaria? Pongamos velas a Santa Rita, patrona de los imposibles…
Dos horas después ya solo quedan 10 de borreguero y las velas a Santa Rita no han servido de nada, porque las enfermeras, aunque parezca imposible, no han decidido desnudarse y rendir sus encantos nada más verme. Nos hemos quedado a solas y no ha pasado nada. Por otra parte, como decía aquel, hay que tener mucho cuidado con lo que se desea, no vaya a ser que se te conceda; en el compartimiento de al lado viajan 5 o 6 cincuentonas sobreexcitadas que le meten mano al primer hombre que intenta pasar por su pedazo de pasillo. Recuerdan a una manada de hienas dispuestas a despedazar indefensos antílopes. Paco, mi compañero, y yo hemos decidido que por lo que pueda ser ya no volvemos al baño hasta que la manada no vuelva a su cubil a cuidar de las crías, no vaya a ser que las velas a Santa Rita hayan acabado en el altar de Azrael y acabemos en una orgía de la que no te puedes escapar y sobre la que es mejor correr un tupido velo.
Por otra parte creo que hoy dormiremos tranquilos. El aderezo de hierbas que le añaden al tabaco los gallegos que viajan al final del vagón no sé que tiene pero relaja de lo lindo y da mucha risa, mucha, mucha…¡Así que los muy puñeteros no querían mi tabaco negro cuando les he ofrecido!

Continuará…