GORDO Y ORGULLOSO
Querida Xabiera,
El motivo de mi carta es poner en tu conocimiento un problema que me persigue desde hace mucho tiempo a ver si tú, con tu amplia experiencia, pudieras darme un buen consejo. La cuestión, Xabiera, es que estoy gordo. Y no solo eso, sino que además creo que no tengo cura posible porque me siento muy a gusto tal como estoy. No siento ni la más ligera necesidad de ningún tipo de terapia correctiva que me “ayude” a superar mi “terrible defecto”.
Mi gordura no es producto de un afán enfermizo por la comida o de ningún tipo de desarreglo metabólico. Simplemente soy un sano aficionado a la buena comida, el buen tapeo y a beber lo justo y necesario para no atragantarse. Por otra parte, la imagen de mi mismo sudando a mares mientras el alma intenta escapárseme por la boca tampoco es santo de mi devoción. Así que cada mañana al despertarme, compruebo que mi poderosa musculatura sigue en su sitio. Bueno, lo intuyo ya que las capas de grasa protectora sobre dicha musculatura no me dejan verlo. Y me siento mejor que bien al recordar de donde han venido todos y cada uno de esos kilos que me cuelgan; de vivir la vida como me da la real gana y no encontrar ninguna razón de peso para plegarme a la disciplina que exigen los cánones de belleza actuales.
Así que dime Xabiera, ¿Qué me recomiendas?
Gordo y Orgulloso
Querido Gordo y Orgulloso,
Creo que estas muy equivocado. ¿Cómo puede ser que no sientas compulsión a dedicar largas horas a deportes extenuantes hasta acabar en perfecta forma física y estética? Estar en el censo de los delgados no solo es de agradecer por la gente absolutamente estética que, como yo misma, tenemos que tropezar con la visión de tu cuerpo cuando paseamos por la calle, sino que es algo que igualmente tú agradecerás. Te mirarás al espejo y verás por fin sobresalir tu nariz, afilada como debe ser, marcando con estilo y donaire el trazado de tu camino por delante de ti. Descubrirás con placer la ligereza de 60 kilos en cualquier situación, pudiendo saltar de lado a lado de la disco sin tener que aprender a bailar. Simplemente con el roce de cualquier persona más compacta presente en la pista. Conseguirás esa mirada trágica y esas ojeras de decaimiento que te permitirán gastarte una pasta en contorno de ojos y convertirte en el hombre metrosexual que siempre has merecido ser. Y, por fin, podrás acceder a mujeres como nosotras, super delgadisísimas y mega estéticas que hasta ahora no han estado nunca a tu alcance al cruzarte con ellas en la calle.
Xabiera
Querida Xabiera,
He leído con suma atención tu amable carta y te agradezco mucho tus consejos. Ha sido como una iluminación. Después de profundas reflexiones he decidido dejar que mi naturaleza festiva tome el mando de mi metabolismo y he seguido engordando algún kilo más. Con no pocos gastos y esfuerzos, he conseguido alcanzar un sobrepeso que se mantiene sobre mis huesos sin ningún tipo de esfuerzo por mi parte. Me levanto por las mañanas y veo en el espejo una cara sonrosada, redonda y pletórica de salud y energía. Salgo a la calle y mi poderosa zancada desplaza a cualquiera que sea lo suficiente inocente como para cruzarse en mi camino. Noto que la sonrisa me viene fácil y es más que evidente que hay gente que me mira con odio por la calle por eso. No le dan a sus cuerpos lo que sus cuerpos les piden y están perennemente irritados. Y el hecho de que yo parezca no tener remordimientos les saca de quicio. Tengo claro que me merezco dulces y fritangas. Quiero que mi vida siga llena de tapas y cervezas. Quiero opíparas comidas y siestas confortables en mi sillón preferido siempre que me venga e gana.
¡Gordos, rechonchos, rellenitos, personas de buen año, redonditos y demás! ¡Oídme! Sed capaces de mimar vuestros michelines y de mirar vuestra imagen en el espejo pensando ¡Al cuerno con los que no les gusto porque la tele les ha dicho que no soy atractivo! ¿No ven lo bueno que estoy? ¿No se dan cuenta aún de lo agradable que es tener por donde coger?
Gordo y Orgulloso

2 Comments:
Justament la setmana passada vaig anar a un dietista que em vol fer aprimar 17 kg...
I jo li vaig dir: "No!, en perdré 25".
I ell em demanà "per què?"
i li vaig respondre "pel gustasso de després engreixar-me'n 8 o 10!!!"
Justament la setmana passada vaig anar a un dietista que em vol fer aprimar 17 kg...
I jo li vaig dir: "No!, en perdré 25".
I ell em demanà "per què?"
i li vaig respondre "pel gustasso de després engreixar-me'n 8 o 10!!!"
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